SANTO DOMINGO.- La directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa Etienne, dijo este martes estar preocupada por la situación del coronavirus en la República Dominicana y Haití, debido a la frontera activa que comparten ambos países.

Etienne informó, en la teleconferencia de prensa semanal de la organización que, junto con asociados de las Naciones Unidas, brindan apoyo a un centro de triaje en la frontera entre Haití y la República Dominicana.

Añadió que la región se acerca rápidamente a los cuatro millones de casos y la epidemia todavía está en aumento en las Américas.

“Si bien la mayoría de los casos en la región se han notificado en las grandes ciudades, donde la desigualdad económica y la densidad demográfica alimentan la transmisión, nuestros datos muestran una tendencia preocupante hacia una transmisión alta en las zonas fronterizas”, expresó.

Señaló que antes de la pandemia, las fronteras albergaban grupo poblacionales vulnerables, con débiles infraestructuras de salud, baja calidad del servicio y acceso al mismo. “La pandemia de COVID-19 acentúa estas vulnerabilidades, y el aumento de la transmisión en estas zonas es motivo de gran preocupación y requiere de la acción inmediata”, reiteró.

Dijo que para proteger a esos grupos vulnerables en las zonas fronterizas de la región, los Estados deben trabajar juntos para fortalecer la respuesta de salud dentro de sus territorios y a través de las fronteras.

Haití, el país más pobre de América, informó ayer lunes que superó el pico de contagios de coronavirus a finales de mayo y el ritmo de nuevas infecciones está disminuyendo.

El país registra 4,309 contagios confirmados y 73 fallecimientos por el COVID-19. En el último boletín, el Ministerio de Salud reportó 144 casos nuevos de coronavirus. Mientras, en la República Dominicana el total de contagiados ascendió a 23, 686, tras reportarse 415 casos nuevos. Mientras, el total de muertos se situó en 615.

Aquí las recomendaciones de la OPS:

Fortalecer los servicios de atención primaria de salud en las zonas fronterizas.

Capacitar a los trabajadores de salud y suminístrales los insumos adecuados.

En la planificación de los servicios, tener en cuenta las comunidades locales, así como las poblaciones transitorias.

Intercambio de información a través de las fronteras. Priorizar la vigilancia, ya que es esencial y debe priorizarse. Esto incluye aumentar la capacidad de realizar pruebas en entornos remotos que a menudo carecen de una infraestructura sólida en materia de laboratorios.

Estar conscientes de los obstáculos culturales y divulgar información sobre cómo evitar la propagación de la COVID-19 por diversos medios y canales y en diversos idiomas, de manera que una amplia gama de comunidades pueda acceder a estos materiales y comprenderlos.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here