Francisco Henríquez, Ex Candidato a Regidor por la Circ. #1 del Distrito Nacional, por Alianza País expresó este martes que, a pesar de la crisis económica, social y sanitaria, la República Dominicana sigue teniendo el congreso más caro de América Central y el Caribe.

El Congreso Dominicano sigue liderando la región como el más caro de Centroamérica y El Caribe. Esto así, gracias a la vigencia de los llamados “Barrilitos y Cofrecitos”, que no son más que transferencias de recursos y especies para donar en tiempos de madre, padre, santos reyes y navidad. A esta asignación ajena a la función legislativa, se le suman las exoneraciones exageradas por concepto de exención del pago de impuestos a la importación de vehículos al país (una cada dos años). A este festival de exenciones y privilegios, se le suman asignaciones extrasalariales como asignación de combustible cada mes por cada diputado/a y senador/a.

Recientemente, el presidente Luis Abinader anunció mediante decreto un Plan de Austeridad Nacional en la que se dirige al Poder Ejecutivo y sus distintas dependencias, en aras de lograr posicionar el gasto público en la dimensión que requiere la presente coyuntura fiscal y económica del país. Sin embargo, pensamos que las cámaras del congreso deben sumarse a este plan de austeridad y redefinir las exoneraciones y gastos exagerados que tienen desde pagos por asistencia a distintas comisiones hasta exoneraciones de consumo personal.

Para que este plan tenga efecto, todas las instituciones del estado deben sumarse a esta sola causa, desde el Poder Ejecutivo y Legislativo, hasta los gobiernos locales como las alcaldías y el Poder Judicial. El consejo de regidores del Distrito Nacional, también debe proponer un Plan de Austeridad, con el fin de disminuir los gastos, pues de nada vale que sólo un sector de las instituciones públicas se fije esta meta mientras la otras continúan sus elevados gastos en estos tiempos difíciles.

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