Por: Amín Cruz

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“Si no escalas la montaña, jamás podrás disfrutar del paisaje”, Pablo Neruda.

En el artículo anterior (#1), titulado la industria sin chimenea, decíamos que los países que se sustenta de la economía del turismo tenía serio problemas, esa es la realidad de acuerdo a la Organización Mundial de Turismo y la Organización Internacional del Trabajo y los vamos a ver a continuación, eso no quiere decir que si los gobiernos de dicho países se orienta y orientan al pueblo con su vacunación no pueda ver un cambio sustancioso para la economía del país en el orden turístico.

El turismo en esta región de América Latina tiene serios problemas, la que más sufrirá el impacto de la crisis del turismo en su PIB será Centroamérica, que puede perder hasta un 11,1%. Por países, Ecuador será el más vulnerable después de Turquía, y se dejará hasta un 9,0% de su PIB, Argentina puede perder el 2,4 %, y Colombia el 2,3 %. El descenso sería menor para México (1,6 %) y Brasil (0,6 %).

La agencia de las Naciones Unidas, ONU, (Organización Internacional del Trabajo), esta haciendo recomendaciones para enfrentar la situación económica que se avecina a nivel mundial, la OIT, destacó la necesidad de diseñar políticas orientadas a la recuperación del turismo en los países de América Latina y el Caribe, que permita impulsar uno de los sectores económicos más dinámicos, esencial para la generación de divisas, ingresos y empleos.

De acuerdo a las informaciones de la ONU, CEPAL, OIT y OMT, el turismo fue duramente golpeado por la crisis de la pandemia en la región. Mientras que la cantidad de ocupados totales se contrajo 24,8% en promedio al segundo trimestre de 2020, la pérdida de puestos de trabajo en el sector de hoteles y restaurantes en América Latina y el Caribe llegó al 44,7%.

Un representante de la ONU, señaló “la recuperación del turismo depende directamente de la extensión de la vacunación y de la adopción de medidas adecuadas de seguridad y salud en el trabajo. La reactivación de este sector puede tener un efecto multiplicador importante sobre la economía y empleo, que puede resultar crucial para superar la crisis generada por la pandemia”, dijo el director de la agencia de la ONU para América Latina y el Caribe, Vinícius Pinheiro.

Y añadió que “es fundamental que las políticas de recuperación del sector contribuyan para mejorar la calidad de los empleos y estimulen la formalización del mercado de trabajo. El apoyo a las micro y pequeñas empresas es crucial para que los beneficios del turismo favorezcan el desarrollo local”.

En una nota técnica titulada “Hacia una recuperación sostenible del empleo en el sector del turismo en América Latina y el Caribe”, que forma parte de la serie Panorama Laboral de la Oficina Regional de OIT, la Organización destaca que antes de la pandemia, en 2019, la economía del turismo, que incluye tanto el turismo como todos los sectores que dependen de él, representó el 26% del PIB total en el Caribe y el 10% en América Latina.

También dice que la reducción de la ocupación no afectó a todos los trabajadores de manera homogénea: la pérdida fue mayor para las mujeres, los trabajadores jóvenes, trabajadores migrantes y para quienes se insertaron en un puesto informal.

Si nos remontamos al 2019, las mujeres estaban sobrerrepresentadas en la rama de hoteles y restaurantes, con 58% del empleo, mientras que en el total de ocupaciones alcanzaban el 42,5%. Otro grupo sobrerrepresentado en el sector es el de los trabajadores jóvenes, de hasta 24 años, que conforman el 20,9% del empleo en el sector y 13,5% en el empleo total.

Antes de la pandemia el peso del empleo informal era mayor en el turismo que para el total de las actividades: 63,3% de los trabajadores en hoteles y restaurantes de la región trabajaban en condiciones de informalidad, mientras que ese porcentaje era el 51,8% del empleo total.

El turismo se caracteriza por un mayor porcentaje de trabajadores que se desempeñaban en una jornada reducida en 2019: la subocupación afectaba al 25,9% de los trabajadores totales y al 31,2% de los ocupados en hoteles y restaurantes. Además, de acuerdo con el informe, se trata de un sector con remuneraciones relativamente bajas: los ingresos de los trabajadores del turismo representaban en promedio el 75% de los ingresos de los ocupados tomados en conjunto.

Las pérdidas son peores de lo que se esperaba

Esta pandemia y sus variantes han dislocado al mundo y a sus gobernantes, ya hemos leído sobre la situación y su recuperación, pero se habla de una posible crisis peor y debemos señalarla para estar preparado si así se presentara.

La reducción del turismo provoca un aumento promedio del 5,5% del desempleo de la mano de obra no cualificada, con una gran variación del 0% al 15%, según la importancia del turismo para la economía.

La mano de obra representa alrededor del 30% del gasto de los servicios turísticos, tanto en las economías desarrolladas como en las que están en vías de desarrollo. El sector emplea a muchas mujeres y jóvenes, quienes tienen relativamente pocas barreras de entrada a este sector.

En julio del año pasado, la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo estimó que una paralización de entre cuatro y doce meses del turismo internacional costaría a la economía mundial entre 1,2 y 3,3 billones de dólares, incluidos los costes indirectos.

Sin embargo, las pérdidas son peores de lo que se esperaba, ya que incluso el peor escenario previsto el año pasado ha resultado ser optimista, ya que los viajes internacionales siguen siendo bajos aún después de más de 15 meses desde el inicio de la pandemia.

Las llegadas de turistas internacionales se redujeron en unos 1000 millones de viajes, o un 74%, entre enero y diciembre de 2020. Si se excluyen los meses de enero y febrero del 2020, anteriores a la pandemia, la caída de las llegadas asciende al 84%.

Los países en desarrollo han sido los más afectados por la pandemia en el sector turístico. Estos países han sufrido las mayores reducciones de llegadas de turistas en el 2020, estimadas entre el 60% y el 80%.

Recuperación del empleo productivo, el trabajo decente y las empresas sostenibles

El análisis de OIT destaca la necesidad de diseñar políticas que permitan promover una recuperación con empleo productivo, la creación de trabajo decente y empresas sostenibles en el sector turismo, en especial para afrontar desafíos asociados a la elevada presencia de informalidad, subocupación y bajos ingresos.

Adicionalmente, las políticas de apoyo del sector deben tener un enfoque de protección del medio ambiente y de maximización de los beneficios obtenidos por las comunidades de acogida y de minimización del impacto negativo que la actividad pueda implicar, agrega el análisis.

Y, dada la importante presencia de mujeres en el sector, los marcos jurídicos para el desarrollo de la actividad deberían tener perspectiva de género y contemplar mecanismos para la prevención de la discriminación y de promoción de la igualdad de género

Otros aspectos destacados son la necesidad de digitalización y ampliación de capacidades; transformación productiva y creación de empleos verdes; y diálogo social y fortalecimiento de la coordinación y articulación en el sector turismo.

Esta semana, la recuperación del sector turismo es objeto de análisis por parte de una reunión tripartita de representantes de gobiernos y de organizaciones de empleadores y de trabajadores, que apunta al intercambio de experiencias y de iniciativas destinadas a apuntalar la recuperación.

El turismo fue objeto de consideración especial en la resolución aprobada este mes por delegados de todo el mundo en la Conferencia Internacional del Trabajo sobre un Llamamiento Mundial a la Acción para una recuperación centrada en las personas tras la crisis por COVID-19.

El llamamiento de la Organización Internacional del Trabajo plantea la necesidad de “facilitar una recuperación rápida que impulse la sostenibilidad del sector de los viajes y el turismo, teniendo presente su naturaleza intensiva en mano de obra y su papel clave en los países muy dependientes del turismo, entre ellos los pequeños Estados insulares en desarrollo”.

“La vida es un viaje y quien viaja vive dos veces”, Omar Khayyam

Dr. Amín Cruz, PhD, diplomático, historiador, educador, periodista, escritor, CEO presidente y fundador del Congreso Hispanoamericano de Prensa, Padre – Embajador de la Prensa Hispanoamericana y Latinoamericana, residente en New York.

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