EDITORIAL

En medio de la comprensible desesperación provocada por el avance del coronavirus, han surgido algunas propuestas que tienen que ser sopesadas con detenimiento para evitar que el remedio sea peor que la enfermedad.

Se trata de la idea que ha circulado estos días de usar los fondos de pensiones para el pago del salario de tres meses de los trabajadores suspendidos durante la emergencia dispuesta por el Gobierno con respaldo del poder legislativo.

Aunque la intención es buena, pues busca garantizar el sustento a los suspendidos y a sus familias, las consecuencias serían funestas, pues atentan contra la perdurabilidad del sistema de pensiones, según han advertido empresarios y dirigentes gremiales.

En momentos de extrema gravedad como los que vive el mundo por el coronavirus y del cual no escapamos por los efectos de la globalización, que ya no se limita a las comunicaciones y que ha convertido el planeta en una aldea global, se justifican medidas extremas como la cuarentena y el toque de queda, pero hay que meditar otras cuestiones que tendrían un impacto negativo y hasta irrecuperable en el corto y mediano plazo.

Ese fondo de las pensiones se ha logrado a través de décadas con los aportes de los trabajadores para disfrutar de un justo retiro y no se puede atentar contra esa estructura de justicia para personas que hayan llegado a su vida laboral productiva.

Además, quienes han planteado la propuesta no han ponderado todo lo que entraña, ignorando que para ser ejecutada se requeriría cambiar la ley que rige esos fondos, además de ponderar detenidamente las consecuencias negativas que tendría para todos los sectores a nivel nacional.

A la luz del anuncio del presidente Danilo Medina de un programa de compensaciones y subsidios compartidos con los empleadores en beneficio de los empleados suspendidos, la propuesta debería ser desestimada porque ya el Ejecutivo ha identificado las fuentes de donde se sustentará el plan mientras dure la crisis sanitaria.

Para graficar y comprender esta problemática, basta citar que en el mes de febrero por concepto de salarios, los empleadores pagaron algo más de 1.7 millones de pesos a trabajadores formales que hay en el país, casi RD$41,600 millones, lo que significa que el monto total de tres meses equivaldría a unos RD$124,700 millones.

Ante la propuesta de utilizar los fondos de pensiones durante la actual crisis por el coronavirus, la Asociación Nacional de Empresas e Industriales de Herrera, Leonel Castellanos y otros sectores empresariales del Cibao, así como del transporte, llaman a respetar la ley que establece que esos recursos están amparados por  el Sistema de Dominicano de Seguridad Social.

Aunque reconoce que esos fondos son en parte propiedad de los trabajadores, que los nutren con sus aportes, lo que procede en la actual coyuntura es estimular el consumo y acogerse al mandato de lo que dice la ley para el uso de esos recursos.

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